
Me quieres ver caer, ¿crees que no me he dado cuenta? pero eres tan predecible como un cordero perdido, que se dirige hacia rumbos desconocidos y cae al precipicio, y sabes... no lo lograrás, no lo intentes, si yo fuera otra persona podría jugar contigo, no soy tan estúpido y domable como crees. Las aparencias engañan, y a veces no se necesita de experiencia, si no que se encuentran de forma innata, vienen de paquete como defensa ante depredadores como tu.
No hay comentarios:
Publicar un comentario