Creo que cuando estás seguro de quién eres, no necesitas autodescripciones vanas o presentaciones previas y efímeras; podrías generar prejuicios innecesarios por lo frio y breve que suele ser este medio, el chiste se encuentra, en el tratar de las horas, de los días, de los años, del tiempo. Uno núnca termina de conocer a una persona, ni siquiera toda una vida, y es precisamente eso lo que torna interesante. Así que si pensabas conocer del todo a alguien, no seas cretino, ten por seguro que no es así. La gente cambia. Cada milesima de minuto que pasa, es una modificación más en su existencia, al principio no te das cuenta, pero de repente el volátil y voraz tiempo te sorprende.
jueves, 14 de enero de 2010
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